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24.05.2017

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Actualidad
Interés informativo para el género frívolo de las imágenes inconsentidas de una modelo, antigua Miss España, mientras se encontraba en una playa de Ibiza sin la pieza superior del biquini

foto de María Reyes durante un desfile, Archivo, pub. Diario de NavarraEl Tribunal Supremo ha dictado sentencia el 12 de junio de 2009, en la que considera que la publicación inconsentida de unas fotografías de María Reyes, modelo fotográfica y de pasarela y antigua Mis España, habiéndose captado dichas fotografías mientras la demandante disfrutaba de una jornada habitual de playa en Ibiza sin la pieza superior del biquini, no supone una intromisión ilegítima en el derecho fundamental a la propia imagen, al entender que dicha publicación tiene interés informativo para los medios del género frívolo o de entretenimiento; interés que estaría plenamente admitido por los usos sociales, según el TS.

La sentencia del Tribunal Supremo supone un giro radical en el conflicto, pues casa la sentencia de la Audiencia Provincial y revoca también la sentencia de primera instancia, desestimando la demanda interpuesta en su día frente a la empresa editora. Leer más

 
Los conductores sancionados pueden recurrir la pérdida de puntos, aunque se hayan beneficiado de la reducción del 30% de la multa

El Tribunal Supremo ha dictado sentencia de 4 de junio de 2009, en la que precisa que los conductores sancionados pueden recurrir la pérdida de puntos, aunque se hayan beneficiado de una reducción del 30% sobre la cuantía de la multa por pronto pago.

La sentencia señala que pese a que la pérdida de puntos parcial no figure en el catálogo de sanciones previsto en la Ley, es una medida que tiene carácter materialmente sancionador, lo que se confirma, precisamente, por el hecho de que el descuento de los puntos no se haga efectivo sino cuando la sanción es firme y que sea también después de la firmeza cuando se produce la anotación de sanción en el Registro de conductores e infractores.

Aunque la norma reglamentaria no lo establece de forma expresa, precisa el TS que para que la aplicación de esta medida quede revestida de las garantías exigibles, enervando todo riesgo indefensión,  es exigible que durante la tramitación del procedimiento sancionador el interesado quede cumplidamente informado de los puntos que podrá perder en caso de resultar sancionado; y asimismo es exigible que al notificarse al interesado la resolución sancionadora se le indique de forma clara la pérdida de puntos que llevará aparejada la sanción una vez que sea firme. Leer más

 
obligación de pagar el premio de un cupón de la ONCE extraviado por su propietario

La sentencia que presentamos constituye un ejemplo de cómo deber superar el Derecho el tenor literal de las normas, atendiendo a las circunstancias excepcionales que en ocasiones concurren y evitando la injusticia que supone la aplicación inflexible de reglamentos, aunque éstos traten de lograr la seguridad y seriedad de un juego.

En esta ocasión, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo en sentencia de 10 de marzo de 2009, resolviendo un recurso de casación para la unificación de doctrina, confirma que debe abonarse el premio de un cupón de la ONCE, en cuanto está acreditado de modo indubitado que el recurrente lo adquirió, y lo extravió, sin que el premio del citado cupón haya sido abonado ( se valoran datos y escritos aportados en el expediente por el recurrente, del vendedor y de los compañeros que junto con el recurrente habían adquirido una tira de diez cupones, y que siendo abonados los premios de los nueve restantes no resultó abonado el premio del cupón que correspondía al recurrente). 

El Tribunal Supremo, aun reconociendo que la normativa de la Once dispone que el premio se cobra tras la oportuna presentación del cupón premiado, no pudiendo sustituirse por ningún otro documento o testimonio (artículo 14 del Reglamento del Sorteo del Cupón, aprobado por su Consejo General de acuerdo con lo dispuesto en el Real Decreto 358/1991, de 15 de marzo, modificado por el Real Decreto 1200/1999 de 9 de julio), afirma que no hay que olvidar que la misma Sala, en sentencias de 13 de julio de 1990 y 11 de enero de 1994, en relación con la lotería nacional que tiene similar régimen ya había flexibilizado esta doctrina para los supuestos limites en que resultara acreditado la compra del décimo, su extravío y la falta de abono del premio y en caso de autos además de concurrir ese supuesto limite, es lo cierto que ya esta Sala por la sentencia citada de 11 de julio de 2006 había llegado a la misma doctrina en relación con los cupones de la Once, que es el supuesto de autos, por lo que también el principio de igualdad obliga a mantener esa misma tesis al no concurrir circunstancias que justifiquen su alteración.  

Por tales razones,  el Tribunal Supremo casa la sentencia recurrida y estima el recurso contencioso administrativo interpuesto por D. M.M.G. contra el acuerdo de la Comisión Permanente del Consejo Protector de la Once de 14 de abril de 2003, que desestimó el recurso de alzada interpuesto contra la resolución de la Dirección General de la Once de 16 de enero de 2003 que denegó el abono del cupón nº NUM000 serie NUM001 del sorteo de 25 de octubre de 2002 premiado con 30.000 euros. 
 
daño moral por expresiones insultantes: honor de los artistas y prensa rosa (STS de 25 de febrero de 2009)

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, en sentencia de 25 de febrero de 2009, examina un supuesto donde entran en conflicto el derecho al honor y la libertad de expresión. La actora una conocida artista, con proyección pública por su intervención en numerosas películas cinematográficas y en programas de televisión, alega que una periodista insertó en su página web expresiones injuriosas y vejatorias contra ella.

Concretamente, el tenor literal del artículo controvertido es el siguiente: "Siempre he dicho que Catalina tenía su lado oscuro y nadie me creyó. La primera vez que alcé la voz fue cuando me enteré del pastelón en el que andaba metida, hasta el fondo, con unos presuntos estafadores de minusválidos. Recordemos que era la madrina de ANDE, una asociación que, como todavía está todo en los tribunales y sin resolución no puedo ser clara, nada clara, que todo lo tenía entre el limbo y lo poco limpio. Por tanto, el madrinazgo para mi iba en la misma línea. Sobre todo cuando me enteré de los métodos presuntamente raritos con los que, hipotéticamente, compraban favor. Se lo pregunté a Catalina mil veces y siempre me salió por "los cerdos de Úbeda". El pasado martes estuvo ante mí como estrella invitada por ser la "mujer más querida de España". Y mientras hacía manitas con la "más odiada", también presente en el programa, giraba la cara, me guiñaba el ojo y decía "dale caña". Tan mal estuvo la Sevilla en sus respuestas, y tan aburrida, que me cansé de su eterno rollo de la Estíbaliz y de sus ovejitas. Lo que no comprendo es que llamara a mi móvil, a las cuatro de la madrugada, llorando y queriendo hablar conmigo por la "patochada de mi actuación de esta noche". ¿Es tonta o nos lo hace ver?. Propongo una encuesta sobre "Las más descerebradas del solar patrio". 

El Tribunal Supremo, siguiendo la jurisprudencia constitucional, confirma que la libertad de expresión no ampara las palabras insultantes, innecesarias y carentes de justificación, como sucede con las expresiones ofensivas u oprobiosas y que resulten impertinentes para expresar las opiniones de que se trate. Señala el Tribunal Supremo que el contenido del artículo de la demandada se halla muy lejos de la función de la prensa en una sociedad libre y de la libertad de expresión, que repudia, como la sociedad misma, la denigración de las personas; consideraciones que resultan válidas para la llamada prensa del corazón. En cuanto se refiere al daño moral, reitera el Tribunal que no se trata de una mera presunción “iuris tantum”, sino que la intromisión ilícita supone la existencia del perjuicio indemnizable, a modo de una realidad “in re ipsa”. Constando que la demandada explotó económicamente el hecho en su beneficio, obteniendo una percepción dineraria por su participación en programas televisivos en que son frecuentes las intervenciones de este tipo, señala el TS que ha sido tenido en cuenta entre las circunstancias consideradas para fijar la indemnización en la sentencia del Juzgado. Leer más

 
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