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La cr铆tica fundada y justa inspira a los gobernantes y es un tesoro para los Estados democr谩ticos (E.S.I.; 2013)

23.04.2019

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El voto a ciegas
El voto a ciegas (M. Mart铆n Ferrand, ABC, Opini贸n, 聽28 de marzo de 2009)

En relaci贸n con el car谩cter secreto de una votaci贸n del Congreso de los Diputados, donde se da el visto bueno a la compatibilidad de determinadas actividades de los diputados con el cargo representativo que ostentan, M Mart铆n Ferrand critica la opacidad y la confirmaci贸n de 鈥減rivilegios鈥 de algunos votantes. Destacamos en extracto su opini贸n:

En una partitocracia como la nuestra, cuando el sistema electoral niega la esencia representativa y el Congreso es una mera escenificaci贸n lit煤rgica, el empleo de diputado es algo simb贸lico y decorativo鈥 pero, dado que todos, los centr铆petos y los centr铆fugos, se sienten satisfechos con la situaci贸n y no se vislumbra posibilidad alguna de revisi贸n constitucional, impl谩ntese el disimulo para que el deca铆do entusiasmo de los contribuyentes no se hunda del todo.

Estoy pensando en el c铆nico desparpajo de los padres de la Patria, de los 246 diputados que votaron a favor del dictamen de la Comisi贸n del Estado del Diputado. S贸lo los portavoces de cada grupo, seg煤n costumbre establecida y un谩nimemente consensuada, conoc铆an el texto que el presidente del Congreso, Jos茅 Bono, somet铆a a la consideraci贸n de sus se帽or铆as. Los dem谩s votaron a ciegas y, al hacerlo, consagraron el derecho de los diputados a compatibilizar su trabajo supuestamente representativo con otros de naturaleza particular y, se supone, lucrativa鈥 pero una sesi贸n parlamentaria con 336 asistentes y el acuerdo previo de que nadie haga uso de la palabra, en la que se vota algo que la mayor铆a desconoce y que, en cualquier caso, establece el privilegio de algunos de los votantes es, en el mejor de los casos, un cachondeo.
   
 
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